domingo, 31 de julio de 2011

LA MOTIVACIÒN ES IMPORTANTE

LA MOTIVACIÒN ESTÀ EN TI.

LA MOTIVACIÒN

¿Qué es motivar?


Motivar en gerencia es inspirar a la gente, individualmente o en grupo, de manera que produzcan los mejores resultados posibles.

¿Para que motivar?


Una fuerza de trabajo motivada es vital para cualquier organización que quiera tener buenos resultados. De allí que motivar a los demás se haya convertido en una habilidad esencial para cualquier gerente.

Para desatar el potencial de un empleado, las organizaciones se han dado cuenta que deben alejarse de los métodos “comando y control”, y acercarse a “aconsejar y acordar”. Es decir, reconocen que premiar el buen trabajo es mas efectivo que amenazar con castigar por un trabajo mal hecho.

¿Cómo motivar?


Para motivar a una persona, es necesario descubrir sus propias fuerzas de motivación personal – cada persona es motivada de forma distinta, y tiene fuerzas distintas a los demás.

Desde mediados del siglo XX se ha venido estudiando el tema de la motivación en las organizaciones, y varias teorías han surgido al respecto. En su mayoría, sostienen que dada la oportunidad, y el estímulo correcto, la gente trabaja bien y en forma positiva.

Teoría X y Teoría Y


Douglas McGregor definió dos estilos de liderazgo, conocidos como "Teoría X" y "Teoría Y". Los gerentes "Teoría-X" piensan que sus subordinados responden principalmente a la "zanahoria" de premios y al "látigo" disciplinario. Los gerentes "Teoría-Y", por su parte, piensan que el trabajo mismo es la principal fuente de satisfacción, y se esforzarán siempre por dar lo mejor de si.

La mayoría de las personas y organizaciones están en algún lugar entre ambas teorías.

Jerarquías de Maslow


Una de las teorías de motivación más conocidas es la de Abraham Maslow, conocida como la pirámide de Maslow. Según esta, el ser humano tiene cinco áreas de necesidades:
• Fisiológicas: calor, refugio, comida, sexo
• Seguridad: sentido de seguridad, ausencia de miedo
• Necesidades sociales: interactuar con otras personas, tener amigos
• Estima: ser apreciado por otras personas
• Auto-actualización: ganar, lograr, alcanzar su potencial


Estas necesidades funcionan en orden. Una vez que se satisfacen las necesidades fisiológicas, en la base de la pirámide, cobran importancia las del siguiente nivel, estima. A medida que se hacen importantes las del siguiente nivel, las del nivel inferior pierden importancia como estímulo.

Teoría motivacional de Herzberg


Otra importante teoría es la de Herzberg, que habla de dos factores: “higiene” y “motivadores”. Los de “higiene” son necesidades básicas en el trabajo, que no motivan, pero si no se cubren, ocurre insatisfacción. Estos factores son:
• Salario y beneficios: incluye salario, beneficios extra, bonos, vacaciones, etc.
• Condiciones de trabajo: horario de trabajo, espacio de trabajo, equipo y herramientas de apoyo
• Políticas organizacionales: reglas y regulaciones, formales o informales, que gobiernan la relación entre empleado y organización
• Status: rango, autoridad, aceptación y relaciones con los demás
• Seguridad laboral: la confianza de tener su empleo seguro en la empresa
• Supervisión y autonomía: el grado de control que el empleado tiene sobre el contenido y la ejecución de su trabajo
• Vida de oficina: nivel y tipo de de relaciones interpersonales del individuo en su ambiente de trabajo
• Vida personal: el tiempo que pasa la persona con su familia, amigos e intereses


Por otro lado, los “motivadores”, son aquellos factores que realmente impulsan a la persona hacia el logro. Son los que un gerente debería proveer para mantener una fuerza de trabajo satisfecha. Los motivadores son:
• Logro: lograr cosas es fundamental para el ser humano. Alcanzar o exceder objetivos planteados es una motivación muy poderosa, y trae gran satisfacción.
• Reconocimiento: reconocer los logros es un gran motivador, porque aumenta la auto-estima. Para muchos, el reconocimiento es un premio.
• Interés en el trabajo: un trabajo que provea placer y satisfacción es mucho más motivante que uno que no lo haga. Siempre que sea posible, el trabajo debe estar relacionado con los intereses de la persona.
• Responsabilidad: la oportunidad de ejercer autoridad es muy motivador, y aumenta la auto-estima.
• Mejora: ser promovido, progresar y crecientes premios son importantes. Pero quizás lo mas importante es sentir que se puede mejorar. Es importante ser honesto con las posibilidades de ascenso, y el tiempo en que esto puede ocurrir.

Incentivos


Si un empleado gana un buen salario, tiene buenos beneficios, tiene un trabajo interesante y con responsabilidad, y es reconocido por su buen trabajo, no debería necesitar incentivos adicionales para hacer bien su trabajo. Es importante que no se acostumbren a esperar recompensas especiales por hacer el trabajo que deben hacer.

Sin embargo, siempre se deben reservar incentivos excepcionales para cuando se requieren esfuerzos especiales para lograr objetivos exigentes.

Existen muchos tipos de incentivo. Como regla general, se suelen dividir entre financieros (aumentos de sueldo, bonos por desempeño, etc.) y no financieros (una placa de reconocimiento, un puesto privilegiado de estacionamiento, etc.).

viernes, 15 de julio de 2011

LECTURA VELOZ



LECTURA VELOZ O dinámica:
más velocidad y mayor comprensión

Emplear tu tiempo de la mejor manera posible no sólo significa leer rápidamente, sino también satisfacer tus necesidades de comprensión del material. Por tanto, si quieres obtener todos los beneficios posibles de tu tiempo de lectura, debes aprender a leer de manera más inteligente, y no sólo más rápida.

En las páginas siguientes descubrirás por qué lees despacio, e identificarás tus viejos e inefectivos hábitos, tras lo cual podrás sustituirlos por nuevos hábitos, bien definidos y efectivos. La primera mejora será en tu velocidad, según se vaya comprobando que es posible leer y comprender más palabras por minuto. Descubrirás que tu nueva habilidad no es magia, sino más bien una habilidad física que necesita método y práctica.

DOS CLASES DE INEFICIENCIA
A las personas que leen una novela en diez minutos, pero no pueden explicar ni siquiera brevemente su trama, no se los puede considerar buenos lectores, son inefectivos. Por otra parte, los que pueden explicarle cualquier cosa sobre la novela, pero necesitan dos meses para leerla, tampoco son buenos lectores, son ineficientes.


REQUISITOS PARA MEJORAR LAS APTITUDES DE LECTURA

Recoger los beneficios de una lectura más rápida implica siete requisitos:

1. Deseo de mejora. Un deseo sincero es esencial para cualquier mejora.

2. Creer que es posible mejorar. Lo peor que se puede pedir a cualquier instructor es: “Enséñeme lo imposible”. Debes creer que es posible. Puedes no saber cómo, pero debes creer que existe una manera. Puede que tengas amigos que hayan seguido un curso de lectura rápida o que son lectores rápidos por naturaleza. Si es así, has tenido una experiencia de primera mano sobre las posibilidades de leer y comprender a un ritmo mucho más elevado.

3. Seguir todas las instrucciones cuidadosamente. El método de enseñanza ha sido resumido a los elementos vitales de una buena lectura dinámica. Cualquier desviación u omisión de las instrucciones o lecciones dañaría tu capacidad para poner en prácticas las técnicas descritas.

4. Competir contigo mismo/a. Trata de mejorar con cada ejercicio. Cada persona que lea este curso empezará a un nivel distinto. Por lo tanto, compite sólo contigo mismo. Haz de cada ejercicio otro escalón hacia una escritura mejorada.

5. Adoptar un enfoque sistemático para la lectura. Al comenzar con cada sección, busca la organización y asegúrate de que comprendes lo que se te pide que aprendas o hagas. Estudia y practica las técnicas de manera sistemática y coherente.

6. Evitar la tensión. En los ejercicios de velocidad, hay personas que se ponen algo nerviosas: la tensión puede afectar negativamente a la comprensión. Obviamente, la comprensión disminuye si estás nervioso mientras haces los ejercicios. Recuerda, se puede estar mentalmente atento a la vez que físicamente relajado.

7. Practicar. Porque la única manera de sustituir toda un vida de viejos hábitos de lectura es comprender y reforzar los nuevos hábitos. De otro modo, podrías recaer con facilidad en tu vieja manera de hacer las cosas, algo bastante comprensible, puesto que los viejos hábitos son confortables y familiares. La única manera de hacer que los nuevos hábitos sean confortables y familiares es reforzarlos mediante su puesta en práctica.

Comprométete contigo mismo a hacer realidad ese tipo de mejora en tu vida de estudiante, aprendiendo lo que puedes hacer para leer más rápida e inteligentemente.

sábado, 9 de julio de 2011

Recupera tus técnicas de estudio: desempolva los libros!Mie 16, feb. 2011 - Alba Arnau - Archivado en: Artículo, Empleo, Estudio, Formación, Formación para adultos
Deja tu comentarioMarcadores: La UNESCO publicó en 1976 una definición sobre la educación de adultos, en la que afirmaba que en este proceso de aprendizaje, la persona desarrollaba sus aptitudes, enriquecía sus conocimientos y mejoraba sus competencias técnicas y profesionales. Es con esta visión con la que debemos plantearnos volver a hincar los codos pese a los miedos o prejuicios que asaltan a muchas personas cuando se plantean volver estudiar a determinada edad.

No existe una edad específica para estudiar, todo depende de los límites que cada persona acote a su alrededor. Debemos dejar a un lado la actitud negativa y ampliar sus horizontes de conocimiento.

Los expertos señalan que el principal requisito es la propia voluntad, que sea el mismo individuo el que tome la decisión de formarse. Las ventajas de aprender de nuevo son numerosas: aparte de la satisfacción personal de hacerlo, aprender siempre nos reporta un plus como persona y como profesional, podemos ascender en nuestro puesto de trabajo o encontrar un empleo si es que no disponemos de él.

También nos puede servir para reciclar nuestros conocimientos y aportar algo nuevo a la empresa. Conocer nuevas técnicas, desarrollar nuestras habilidades directivas, aprender hasta dónde podemos llegar gracias al coaching o utilizar herramientas de trabajo que nos ayuden a ser más productivos y a capacitarnos para realizar más tareas, etc.

Pedagogos y psicólogos coinciden en atribuir el cambio de roles a la necesidad de formación de muchos adultos. El hecho de pasar de un estado a otro, por ejemplo de empleado raso a responsable o de trabajador a desempleado, despiertan en el ser humano inquietudes por aprender que antes no tenía porque no las necesitaba. Estos cambios, tanto los positivos como los negativos, enriquecen a la persona y amplían sus experiencias vitales.

La formación dirigida a los adultos, persigue fines diferenciados a los de la educación tradicional. Los expertos aseguran que se busca en los adultos la capacidad de influir en los hechos, en el entorno y sobre las experiencias. Las necesidades de la formación de adultos están hoy cubiertas por una cantidad importante de cursos dirigidos a estos colectivos. Cursos de especialización, masters y postgrados, formación a distancia o semipresencial.

Lo importante para escoger el curso que necesitamos es tener claras nuestras necesidades y las expectativas que esperamos cubrir. Muchos centros de formación disponen hoy en día de orientadores que pueden ser de ayuda para focalizar las necesidades y escoger el tipo de formación que mejor nos va.

Volver a estudiar, la decisión está tomada
Tomar las riendas y volver a estudiar es una decisión personal y voluntaria a la que nadie debe sentirse obligado. Si bien, para reforzar la actitud positiva frente al estudio siempre es preferible y aconsejable que nuestro entorno nos apoye. Familia, amigos o compañeros de trabajo siempre animan a la superación personal y contar con su complicidad en algunos casos será de mucha ayuda.

Algunos estudios apuntan que cuando los adultos deciden regresar a los estudios predomina en ellos una actitud de inseguridad, pese a que están acostumbrados a tomar decisiones. La propia iniciativa y el respaldo de nuestro entorno nos permitirá superar esta barrera inicial; seguir una serie de pautas y ser disciplinados con nuestro propósito nos dará resultados satisfactorios rápidamente para motivarnos a seguir.

Por otro lado, distribución de tareas cotidianas de un adulto no son las más propicias para embarcarse en la aventura de estudiar. A diferencia de muchos jóvenes, los adultos tienen responsabilidades que atender como la familia o el trabajo. Para poder llevar a cabo nuestros estudios deberemos replantearnos los horarios que rigen nuestro día a día y esforzarnos por alcanzar nuestros objetivos sin dejar de prestar atención a otros aspectos importantes de nuestra vida.

Hacer una lista de prioridades y adaptar el horario a la nueva situación es algo imprescindible si queremos hacer una buena gestión del tiempo. Tenemos que ser realistas también, marcarnos unos objetivos asequibles y si es necesario pedir ayuda o delegar tareas que puede hacer otra persona. No es recomendable ocupar todo nuestro tiempo con obligaciones, es importante que destinemos un tiempo a nuestro disfrute y relajación. Desconectar de la monotonía siempre permite encarar después las cosas con más fuerza y claridad.

Cómo recuperar el hábito de estudio: 5 pautas para volver a estudiar
Es cierto que con los años asimilar información nueva resulta más complicado, pero con la edad también aumenta nuestra capacidad de comprensión y razonamiento. Teniendo en cuenta que cada persona aprende de una manera distinta, debemos plantearnos nuevas técnicas de estudio potenciando nuestras nuevas capacidades de aprendizaje.

- Elige tu técnica de estudio: la repetición escrita u oral de los temas de estudio puede ser efectivo para algunas personas. Pero en adultos suele ser más efectiva la lectura del texto y la posterior redacción del contenido con las reflexiones personales sobre ello. Eso nos permite entender mediante la lógica los conceptos nuevas que estudiamos y plasmarlos en un texto para posteriores repasos. La coherencia de estos textos y la relación causa efecto son conocimientos que se asimilan con más facilidad y difícilmente se olvidan.

- Haz esquemas: por último y para organizar ideas siempre es útil realizar esquemas conceptuales que nos permitan organizarnos un mapa de ideas de un simple vistazo.

- Empieza con períodos cortos de estudio: coger el hábito de estudiar es complicado. Para habituarnos de nuevo es bueno empezar con períodos cortos de estudio, de entre 20 y 30 minutos e ir alargándolos. También nos será útil marcarnos objetivos, es decir, delimitar la materia por sesiones.

- Descansa: cuando alargamos el período de estudio debemos tener en cuenta que aproximadamente cada 40 minutos debemos hacer una pausa. Levantarnos, andar, tomar un vaso de agua o un tentempié, acercarnos a una ventana y que nos de el aire nos irán bien para despejarnos y continuar. No aproveches estos descansos para realizar tareas programadas, llamadas de teléfono o ver la televisión, te distraerán y te harán perder la concentración.

- Sé disciplinado: empezar algo nuevo siempre resulta estimulante, pero a veces la mala gestión de la situación nos puede desanimar y hacer abandonar nuestro propósito antes de hora. Ser disciplinados con nosotros mismos nos hará lograr el objetivo que nos marcamos al principio: aprender, desarrollarnos y mejorar.
SALUDOS A TODOS LOS AMIGOS DE pronafcap